El sector energético argentino evalúa las posibles consecuencias de un eventual incremento en la producción petrolera de Venezuela, que hoy ronda los 900.000 barriles diarios, una cifra similar a la de Argentina, pero muy inferior a los casi 4 millones de barriles diarios que alcanzó el país caribeño hace dos décadas.
Daniel Dreizzen, director de Aleph Energy y ex secretario de Planeamiento Energético, explicó en una entrevista que, aunque un repunte venezolano no impactaría de forma inmediata en Vaca Muerta, podría generar efectos indirectos en el mediano plazo, principalmente en el precio internacional del crudo y en la competencia por inversiones extranjeras.
El experto destacó que Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, pero aclaró que “una cosa es tener recursos y otra muy distinta es poder desarrollarlos”, debido a problemas estructurales como deficiencias en infraestructura, contratos y seguridad jurídica.